A través de los siglos, la educación y el cuidado de los miembros más pequeños de la sociedad ha estado generalmente sujeta a los vaivenes de la cultura, las diferencias geográficas, sociales y políticas, y las diferentes expectativas de los grupos y familias en relación a los roles de género, las posibilidades de movilidad social, etcétera.

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, este aspecto de la educación ha sido generalmente consuetudinario, sin una estructura fijada por instituciones de un modo rígido. La familia primaria, y especialmente las madres, han cumplido históricamente el rol de cuidadoras y educadoras durante la primera infancia.

En la gran mayoría de las sociedades humanas durante la historia, han sido las familias las encargadas de reproducir las estructuras societales, a través de la formación intelectual, lingüistica, moral y religiosa de los más pequeños.

El nacimiento de la educación infantil formalizada

Recién durante el siglo XIX comenzó la formalización de la educación para la primera infancia tal y como se la conoce hoy en día. En todo el mundo occidental, así como en países como China, India y Brasil entre otros, la necesidad de estructurar la educación en los más pequeños comenzó a darse de la mano del avance de la sociedad industrializada.

Un buen ejemplo de esto es el famoso ‘kindergarten’, un concepto que nació a finales del siglo XVIII en Alemania y se extendió durante el siglo siguiente, primero por Gran Bretaña, y luego por el resto de Europa.

Fue en la Unión Soviética donde nacieron los primeros centros educativos para la primera infancia instituídos por el estado, en gran medida como una forma de impulsar la igualdad entre hombres y mujeres. El resto del siglo vio cómo este concepto se extendió por el mundo socialista, para ser eventualmente adoptado por el resto de los países del globo.

Finalmente, la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, en 1989, dio el impulso definitivo a la necesidad de extender la educación infantil como una forma innegable de protección de los derechos de la niñez en todo el mundo.